El Poder de Elegir tu Respuesta


Desde niños aprendimos a igualar responsabilidad con culpabilidad, por eso hablamos de ser responsable de algo.

No somos responsables del problema, pero somos responsables frente al problema. Mas allá de quien sea el causante, el hecho es que nos enfrentamos a una situación que nos resulta insatisfactoria. Ante esto, podemos seguir lamentándonos y culpando a los demás, o hacernos responsables y actuar para mejorar las cosas. 

Esta información no determina que la persona haga nada, sólo le informa a cerca de lo que está ocurriendo. Depende de la persona decidir de qué manera responder a esta información de acuerdo con sus objetivos y valores. (Información, conciencia, elección, comportamiento).
Entre el estímulo (y la reacción), hay un espacio. En ese espacio yace nuestra libertad y el poder de elegir nuestra respuesta. En ella reciden nuestro crecimiento y nuestra felicidad.

La capacidad consiente del ser humano es lo que le permite darse cuenta de una situación externa (hechos, datos, recursos, alternativas, restricciones, etc.) e interna (sensaciones, impulsos, emociones, pensamientos, habilidades). Todo esto lo categorizamos como parte de una situación, hacemos una evaluación y a partir de esta elegimos una respuesta y nos comportamos de acuerdo a esta elección.
 La comparación que terminamos haciendo entre objetivos y resultados funda el juicio de efectividad de la persona. 
La comparación entre los valores y comportamientos funda el juicio sobre la integridad de la persona. 
Cuando el resultado se ajusta a los objetivos, decimos que la persona tiene éxito, éste genera satisfacción y alegría que llamamos condicionales. Cuando se ajusta a los valores, decimos que la persona alcanza un éxito trascendente: el éxito más allá del éxito.

Responsabilidad vs. Reactividad - basado en un supuesto fundamental: uno está operando en forma consciente. Comportarse en forma reactiva nunca resulta satisfactoria, puesto que las pasiones inconscientes rara vez son coherentes con los objetivos y valores conscientes. 

Éxito y paz (integridad)

Toda acción tiene un objetivo doble, obtener un cierto resultado (éxito) y un propósito auto-afirmativo de la identidad de la persona (paz).Es fundamental comprender que no hay contraposición entre estos – éxito y paz, ambos son preciosos.
Además de una mayor probabilidad de éxito, el protagonista tiene la posibilidad inalienable de conseguir la paz interior (integridad).

Podemos distinguir tres niveles de responsabilidad: 

Reactivo – se orienta a corregir los hechos consumados-
Proactiva – orientada a los procesos, proyectando posibles consecuencias, diseñando mecanismos preventivos que minimicen la probabilidad de ocurrencia de hechos desfavorables; Creativo – utiliza la visión y el genio inventivo para hacer que pasen cosas buenas. Busca disolver problemas, más que resolverlos.

Libertad y Conciencia: Libertad es la capacidad de hacer y tener lo que uno desea. Es relativa o condicional, ya que depende de factores que la persona no puede controlar.

La persona siempre es libre de elegir su respuesta, pero a veces elige ser  inconsciente de esta libertad y actuar como si no fuera libre. Este es el caso de lavíctima. En su modelo mental, la víctima se ve determinada por los acontecimientos externos. Lo que no ve, es que su perspectiva es la que la condiciona, no los hechos del mundo.

Ante los hechos que se nos presentan a diario, actuamos con determinadas motivaciones;
 la motivación extrínseca que es la que opera en base a los premios y castigos del entorno. 
Y la motivación intrínseca que opera en base a los valores y compromisos personales del individuo. 

La satisfacción de las siguientes necesidades genera valor para la persona: Supervivencia y sentido – Amor y pertenencia – Poder y control – Libertad y autodeterminación – Recreación y alegría. 

El comportamiento es la forma en cómo uno satisface sus necesidades, es un proceso que se manifiesta en seis dimensiones: Fisiológico – Físico – Emocional- Cognitivo – Volitivo (la voluntad de…)- Existencial (el nivel de los valores, el compromiso; define quien es- por qué y para qué – es lo que es; la identidad de la persona).

Control y elección: comprender que el ser humano tiene el poder de elegir su conducta implica que él tiene el poder de elegir sus sentimientos. Si uno quiere sentirse mejor debe cambiar lo que quiere o cambiar lo que hace.

 Al hacernos cargo, podemos generar acciones de cambio.


Hagamos lo que hagamos seremos nosotros quien tendremos que vivir con las consecuencias de nuestro accionar.
Todo comportamiento se origina en la conciencia del ser humano (sus modelos mentales). Lo que ocurre fuera de esa conciencia no induce a la acción: simplemente la influye. Uno elige hacer lo que hace como respuesta a la situación que percibe, elige actuar de la manera como lo hace, porque le parece que es la mejor manera posible (dadas las circunstancias) para seguir sus intereses de acuerdo a los valores que tiene. Los hechos externos no son estímulos, sino información.

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