Coaching Ontológico - Postulados y principios
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El coaching Ontológico es una disciplina para facilitar un proceso de transformación de nuestro estar siendo en el mundo.
Una persona, grupo de personas u organizaciones piden Coaching cuando los resultados que están obteniendo en base a sus acciones y a su forma de observar, no son los que realmente quisieran, entonces el coach lo/los asiste a abrir sus posibilidades de observar y de accionar diferente realizando una intervención en su coherencia de cuerpo lenguaje y
emoción para acortar la brecha que existe entre los resultados de hoy y los deseados.
En este asistir es fundamental para mí, la confianza, reconocer al otro como autentico otro, validar y respetar lo que el otro siente y piensa, pedir permiso siempre antes de intervenir, chequear nuestras interpretaciones como coaches, ser siempre conscientes que es el proceso y el mundo del otro en donde no hay nadie más experto que el mismo, ser amoroso y respetuoso con su apertura.
Hay diferentes tipos de coaching, fundamentalmente en este caso nos basamos en la Ontología del lenguaje. Es por eso que se llama Coaching Ontológico.
Para mayor comprensión está disciplina tiene sus cimientos en 3 principios y 3 postulados básicos:
PRIMER POSTULADO: Interpretamos a los seres humanos como seres lingüísticos: El lenguaje es, sobre todo, lo que hace de los seres humanos el tipo particular de seres que son. Los seres humanos somos seres lingüísticos, seres que viven en el lenguaje
SEGUNDO POSTULADO: Interpretamos al lenguaje como generativo, no sólo nos permite describir la realidad, el lenguaje también crea realidades. Al postular que el lenguaje es generativo, estamos sosteniendo que el lenguaje es acción. no estamos significa que el lenguaje genera todo lo que existe. Esto haría del silencio y la nada lo mismo. Y obviamente
no lo son. No podemos sostener que aquello de lo que no hablamos no existe. Significa que cuando hablamos, modelamos el futuro, el nuestro y el de los demás. Pero además de intervenir en la creación del futuro, los seres humanos modelamos nuestra identidad y el mundo en que vivimos, a través del lenguaje
TERCER POSTULADO: Interpretamos que los seres humanos se crean a sí mismos en el lenguaje y a través de el. Sujetos a condicionamientos biológicos y naturales históricos y sociales, los individuos nacen dotados de la posibilidad de participar activamente en el diseño de su propia forma
de ser. El ser humano no es una forma de ser determinada, ni permanente. Es un espacio de posibilidad hacia su propia creación. Y aquello que lo posibilita es precisamente la capacidad generativa del lenguaje. Los individuos tienen la capacidad de crearse a sí mismos a través del lenguaje. Nadie es de una forma de ser determinada, dada e inmutable, que no permita infinitas modificaciones. Es una interpretación que nos permite conferirnos sentido como seres humanos de una manera poderosa. Sobre todo, esta interpretación nos permite ganar dominio sobre nuestras propias vidas, al jugar un papel activo en el diseño del tipo de ser en el que quisiéramos convertirnos. Esta es la promesa que nos formula la ontología del lenguaje para el futro.
Primer principio: No sabemos cómo las cosas son. Sólo sabemos cómo las observamos o cómo las interpretamos. Vivimos en mundos interpretativos. No podemos salir de nosotros mismos para observar la realidad, cada uno lo hace desde su punto de vista actual¿Cuántas veces incluso nosotros mismos cambiamos nuestra perspectiva hacia lo ocurrido?
La verdad o realidad es subjetiva. Lo que llamamos objetividad no es más que un conjunto de subjetividades que están de acuerdo.
¿Qué otra cosa es la verdad sino precisamente la pretensión de que «las cosas son» como decimos? Sostenemos que la verdad, en nuestro lenguaje ordinario, alude a un juicio que realizamos sobre una determinada proposición lingüística que le atribuye a ésta la capacidad de dar cuenta de «cómo las cosas son».
El conocimiento revela tanto sobre lo observado como sobre quien lo observa.
Perfectamente podríamos decir: dime lo que observas y te diré quién eres.
Lo que permite discernir entre diferentes interpretaciones es el juicio que podamos efectuar sobre el poder de cada una de ellas. Toda proposición, toda interpretación, abre y cierra determinadas posibilidades en la vida, habilita o inhibe determinados cursos de acción. La capacidad de transformación del mundo, está asociada al poder de nuestras
interpretaciones.
Segundo principio: No sólo actuamos de acuerdo a cómo somos, (y lo hacemos), también somos de acuerdo a cómo actuamos. La acción genera ser. Uno deviene de acuerdo a lo que hace.
Al observar la forma en que un individuo actúa (y no olvidemos que el lenguaje es acción), el «coaching» ontológico puede interpretar la forma de ser de tal persona. Pero, al mismo tiempo, postulamos que esto es sólo un lado de la ecuación. Nuestras acciones no sólo revelan cómo somos, también nos permiten transformarnos, ser diferentes, devenir. Este es
un segundo principio del «coaching» ontológico y nos capacita para realizar lo que llamamos «intervención ontológica». Al hacer posible que una persona actúe de un modo determinado (y, nuevamente, no olvidemos que el lenguaje es acción), el «coaching» ontológico le permite moverse en una determinada dirección y dejar atrás sus antiguas
formas de ser. La acción, por lo tanto, no es sólo la manifestación de un determinado ser que se despliega en el mundo, es también la posibilidad de que ese mismo ser se trascienda a sí mismo y devenga un ser diferente.
Tercer principio: Los individuos actúan de acuerdo a los sistemas sociales a los que pertenecen. Pero a través de sus acciones, aunque condicionados por estos sistemas sociales, también pueden cambiar tales sistemas.
Los sistemas están en modificación permanente ya que todos estamos accionando y transformando constantemente.
Interpretando a la cultura como un sistema creado por todos a través de nuestras acciones
podemos observar la posibilidad de transformación colectiva hacia un futuro mejor

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