Camino a ser coach Ontológico
Así mi camino de aprendizaje a mi ser coach
Este camino de formación para mí fue absolutamente transformador, realmente veo una diferencia enorme entre la observadora del mundo que estaba siendo al principio de la formación y la observadora que estoy siendo hoy.
Principalmente creo que se debe a mi apertura y mis ganas de transformarme.
Al principio, cuando aprendimos la diferencia entre los hechos y los juicios, el poder generativo del lenguaje, y la diferencia entre víctima y protagonista, me dí cuenta de la incidencia que tienen mis palabras y pensamientos en mi “realidad” y comencé a ser más consciente de ellas, preguntándome para que estoy pensando eso o para que voy a decir algo antes de hacerlo, también cuidando mi forma de hablar y las palabras que uso para que sea lo más parecido posible a lo que realmente quiero decir.
También comencé a hacerme cargo de mi incidencia en las situaciones en las que me veía como víctima y a actuar en consecuencia. Trabaje también en mis emociones para gestionarlas de manera que me abran posibilidades, identificando aquellas que me traían mal estar, indagando, conversando de ellas y haciendo cosas para llevarme a la emoción contraria. Eligiendo siempre estar bien conmigo misma, creo que desde ese lugar es desde donde mejor podemos dar al mundo.
Trabaje mis resentimientos y rencores, hoy todas mis relaciones son sanas, con amor, aceptación y comprensión, tenía una mochila enorme al comenzar la formación que ahora ya no la tengo. Me siento liviana como una pluma.
Creo profundamente en la potencialidad que tenemos como seres humanos, desde ahí escucho con total atención hacia los juicios, las inquietudes y los valores que resguardan los demás al conversar con ellos. Aprendí a no alimentar la victimización de los demás comprándome el cuento sino desafiándolos a estar mejor, me pasa mucho con mis amigas, vienen a hablar conmigo siempre que les pasa algo y quieren salir aunque no sea una conversación de coaching, ellas creo que elijen venir a hablarme cuando ya no quieren estar donde están. Antes me pegaba en las historias y no podía ayudarlas porque me pegaba en sus emociones. También me pasa que cuando veo que alguien “me hace algo” en el sentido de que antes me lo compraba y ahora ya no. Tengo la fuerte convicción de que nadie puede hacerme nada que yo no lo permita.
Ahora soy mas consiente de mis posibilidades, de mis dones para ofrecer al mundo, como cooperar, asistir y ayudar desde el corazón, sin esperar nada a cambio. Tengo también más confianza y seguridad en mi misma, que es un logro enorme para mí, puedo hablar en publico, exponer mis ideas de forma oral y escrita, algo que me costaba mucho, justamente por la inseguridad y la falta de autoconfianza que tenía, veo también el reconocimiento de los demás que nunca lo había visto por estar esperándolo de una persona en especial.
Aprendí también la importancia del compromiso y de cumplir las promesas, en este sentido tenía muy disponible el si, entonces no evaluaba si iba a poder o no o si quería o no, simplemente iba a poner todo mi esfuerzo en hacerlo, ahora por el contrario me comprometo cuando sé que lo quiero y lo puedo hacer. También a hacer pedidos efectivos para no caer en la queja, indagar productivamente desde la humildad, exponer con hechos y proponer desde el respeto y la honestidad.
Estoy absolutamente agradecida por todas las herramientas y aprendizajes, por mis coaches que me acompañaron y estuvieron ahí cuando los necesitaba, también a mis compañeros que fueron una fuente generosa de amor, afecto, comprensión y servicio, veo que todos estuvimos para todos acompañándonos en el camino y asistiéndonos en cada momento que nos precisábamos desde la posibilidad que cada uno tenía en cada momento. Agradezco también la apertura, el compromiso, la confianza y la sinceridad de mis compañeros y coaches. También el contexto que generan entre todos para que todo esto sea posible.
En ésta etapa ya habiendo concluido el proceso con el equipo para la tesina y estando en la final del camino, veo como todas las experiencias y las prácticas que tuve me fueron formando más y más a mi ser coach. Realmente disfruté cada momento y tuve aprendizajes valiosos en cada situación.
Me siento absolutamente feliz, empoderada, protagonista, con confianza y mucho amor en mi corazón, es desde aquí desde donde quiero brindarme al mundo.
Solana María Gonella Tomsic

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