Preguntas necesarias fundamentales y milenarias
Cómo sanar, conocernos y empezar elegir nuestra existencia
Para eso propongo volver a los inicios y realizarnos las preguntas fundamentales del ser humano
Desde que el ser humano tiene conciencia de sí mismo, ha buscado no solo sobrevivir, sino encontrar un propósito que dé sentido a su existencia. Estas preguntas no son simples curiosidades; son los pilares de la filosofía, la ética y la psicología.
Aquí presento interrogantes fundamentales que han guiado nuestra búsqueda de la "buena vida":
- Identidad ¿Quién soy yo?
Antes de decidir cómo vivir, necesitamos entender quién realmente es la persona que vive, que experimenta esta existencia, cómo se percibe, se describe y se conceptualiza a sí misma. Esta pregunta busca distinguir entre nuestra esencia, nuestras circunstancias y nuestro rol percibido, elegido y deseado dentro de esta sociedad. Sin una noción de identidad, es imposible alinear nuestras acciones con nuestros valores.
2. Propósito ¿Para qué estoy aquí?
El ser humano se pregunta si su vida tiene un fin, un “para que”, un propósito o si es un accidente azaroso. Entender nuestro "para qué" nos permite transformar el simple paso del tiempo en una biografía con sentido. Nos permite ser protagonistas de nuestra vida, elegir cada momento de nuestra existencia para que tenga coherencia con el sentido de nuestra existencia.
3. Ética y Moral ¿Qué es lo correcto?
Para vivir bien en comunidad, surge la necesidad de distinguir el bien del mal.
¿Cómo debo me debo tratar a mi mismo y a los demás?
¿Es mejor ser justo, ser exitoso, o pueden ir ambas de la mano, respetando mis valores morales,y espirituales?
¿Mis deseos individuales valen más que el bienestar común o están conectados hacia la cooperación en la formación de una humanidad más armoniosa y cooperativa? ¿Competencia, cooperación, o competencia, a esto último lo veo como auto superación una competencia con uno mismo para poder cooperar de la mejor manera posible.
4. El Sufrimiento y la Finitud: ¿Por qué sufrimos y qué hay después de esta existencia?
La conciencia de la muerte es, irónicamente, lo que nos impulsa a vivir con intensidad. Al preguntarnos por el dolor y el fin de la vida, buscamos consuelo, resiliencia y una razón para valorar el presente. La respuesta a esta pregunta existencial,personalmente creo que modifica cada elección consciente en nuestro camino.
5. Libertad: ¿Soy realmente dueño de mis actos?
Vivir bien requiere sentir que tenemos el timón. Nos preguntamos hasta qué punto estamos condicionados por la biología, la sociedad o el destino, y cuánto espacio nos queda para elegir nuestro propio camino. La diferencia entre ser libre o libertino radica justamente en la consciencia o no que tengo sobre mis elecciones de lo que pienso, siento, digo, hago y elijo en cada momento. Al tener la posibilidad potencial de elegir distintas cosas estamos eligiendo en cada momento y eso nos hace dueños de nosotros mismos, nuestro libre albedrío consciente y coherente nos otorga dignidad y es nuestro derecho natural como ser humano existente.

Publicar un comentario