Estados de Ánimo y Emociones
Estados de Ánimo y Emociones
Así como la emoción puede afectar a la fisiología, la razón y el comportamiento, la fisiología puede afectar a la emoción, la razón y el comportamiento.
La pregunta no es tanto “que causa que cosa” sino “cuál es la vía más productiva para intervenir en el sistema”.
Es imposible ser racional sin ser emocional. Ciertamente las emociones pueden nublar la conciencia, pero sin emociones no hay siquiera posibilidad de conciencia.
La conclusión es que sin una referencia afectiva, es imposible ser racional. El centro racional de la mente es capaz de generar una serie de alternativas y argumentos a favor y en contra de cada una, pero para decidir, la mente necesita evaluar el proceso emocional de cada opción y elegir en forma de corazonada o intuición.
Tenemos sentimientos acerca de todo lo que hacemos, pensamos, imaginamos y recordamos.
Pensamientos y sentimientos están entretejidos en forma inseparable.
El primer paso para adueñarse de las emociones es hacerse cargo de ellas “responsabilidad Incondicional”. Así como uno decide comportarse de cierta forma, también decide tener pensamientos que promueven determinadas emociones.
Esto abre la posibilidad de un diseño racional de los estados de ánimo; al modificar los pensamientos negativos, es posible modificar las emociones.
El mundo exterior es percibido por los sentidos primarios, inmediatamente después pasa a ser procesado por el cerebro que interpreta la información sensorial y compaginan una imagen de la situación y la evalúa con respecto a los intereses del sujeto, de acuerdo con eso experimenta ciertas emociones y sentimientos.
Finalmente actúa en base a las observaciones, interpretaciones y emociones que tiene en su conciencia.
Las emociones son buenas concejeras pero pésimas dueñas. Es útil escucharlas y atender a sus pedidos. El problema aparece cuando los pensamientos sufren distorsiones que magnifican las emociones al punto de que impiden toda acción productiva y propician sufrimientos crecientes. Cuando las emociones no desembocan en acción sino en pensamientos negativos, la persona entra en un círculo vicioso.
El modelo de Inteligencia emocional se basa en 5 competencias básicas: Auto-conciencia objetiva, auto-aceptación comprensiva o compasiva, auto-regulaciónteológica (hacia un resultado), auto-análisis racional y expresión integra. Al tratar con otros la Auto-conciencia se convierte en “Reconocimiento empático”, la auto-aceptación en “aceptación, la auto-regulación en influencia y contención”, el auto-análisis en indagación y expresión en “escucha respetuosa”.
Cada emoción tiene una “interpretación generativa” (hechos y pensamientos que le dan origen) Y nos genera una “deuda emocional”, para saldarla aparecen las “acciones efectivas”, si respondemos a las demandas de la emoción recibimos un “beneficio por responder” (aprendo la lección), si no respondemos debemos soportar el “costo de no responder” y la emoción se estanca, si la deuda excede cierto nivel uno cae en la “quiebra emocional” y produce un “estado de Ánimo Negativo”. Cada emoción presenta una “oportunidad de trascendencia”
Solo es posible disfrutar LO QUE VERDADERAMENTE ES.

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