La confianza y el miedo en el mundo empresarial
Confianza Vs Miedo
Estamos frente a un cambio de paradigma en el modelo empresarial tradicional, basado en el trabajo manual y en la habilidad de la destreza física, donde la productividad se media en tiempos por movimientos, la regulación se basaba en la bajada de línea, el mando y el control, el peor enemigo era el error, se basaba en la emocionalidad del miedo y el líder era llamado capataz.
Lo que propone la empresa emergente es que en la actualidad el trabajo pasó a ser conversacional, se basa en el uso de las palabras y la productividad se mide en competencias conversacionales, el trabajo se regula mediante una autonomía responsable el peor enemigo es no avanzar, no aprender y se basa sobre todo en la confianza.
Si bien el miedo era un elemento de presión para el trabajador manual, donde tenía un techo al que llegar, pasa lo contrario con el trabajo no manual. Bajo la influencia del miedo, el trabajador no manual rinde menos. En vez de expandir su capacidad de acción, la contrae.
La confianza tiene dos dimensiones: por un lado, es un juicio, y por el otro, una emoción. La confianza es un gran disolvente del miedo. Al actuar con confianza hacemos el mundo más simple. Reducimos su complejidad. La confianza es un elemento fundamental para la acción. Nos lanza hacia adelante y nos pone en movimiento.
La desconfianza impulsa a emprender acciones que buscan la conservación, acciones que implican protegernos, destinadas a incrementar nuestra seguridad y reducir la vulnerabilidad. Es posible que no deleguemos, que escondamos lo que nos pertenece. La confianza por el contrario, implica transformación, innovación e invención. Incrementa la creatividad, los descubrimientos y las nuevas conquistas.
Un sistema que estimula la cooperación, desarrollará confianza, en cambio, un sistema que estimula competencia entre sus miembros provocará distintas formas de desconfianza. Si deseamos promover el nivel de confianza en el interior de una empresa, es imprescindible examinar sus normas de comportamiento y la manera como estas son administradas.
El amor es un gran generador de confianza en las relaciones. Cuando extendemos este concepto a personas con las cuales no tenemos una relación tan intima, lo llamamos solidaridad.
Cuando los miembros de una organización comparten valores, se incrementa el nivel de confianza del sistema. El espíritu empresarial innovador se extenderá progresivamente hacia todos los sectores de la empresa. Estamos transitando del trabajo como sacrificio al trabajo como juego, como proceso de profunda realización personal.

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